Según UNICEF, las guerras, las epidemias y los desastres de origen natural afectan, especialmente, a las niñas y niños. Actualmente, hay más países en conflicto que en ningún momento en los últimos 30 años. Muchas de esas crisis destruyen infancias enteras. Casi 1,200 millones de estudiantes se han visto afectados y afectadas por el COVID-19 a nivel mundial. Ello ha supuesto casi el 70% del total de todas y todos l@s estudiantes a nivel mundial, y se reportaron cierres de escuelas, de manera completa o parcial, en más de 188 países. Hoy en día, todavía hay más de 580 millones de estudiantes afectad@s, el 33% del total, y aún hay 31 países con las escuelas cerradas de manera completa. Ello supone un auténtico desafío para poder brindar una educación de calidad para las y los estudiantes.

¿Qué es la educación de calidad?

Para comprender qué es la educación de calidad en el ámbito del Perú, debemos analizarlo al menos desde dos posiciones: los marcos normativos que brindan las Naciones Unidas y el Perú.

Una mirada desde Naciones Unidas

Declaración de Incheon

La primera de estas posiciones es la que se brinda desde las Naciones Unidas. El 21 de mayo en 2015 se realizó en Corea del Sur la Declaración de Incheon, la cuál marcó la pauta de la nueva visión de la educación a nivel global hacia el año 2030. Entre sus principales ejes, se encuentran los siguientes:

  • La inclusión y la equidad en la educación como piedra angular de todos los sistemas educativos;
  • El reconocimiento de la igualdad de género para lograr el derecho a la educación para todas y todos;
  • Un compromiso con una educación de calidad y la mejora de los resultados de aprendizaje; y
  • Un compromiso para promover oportunidades de un aprendizaje de calidad.

Es importante resaltar que la Declaración de Incheon fue realizada por ministros, jefes y miembros de diversas delegaciones, jefes de organismos y funcionarios de organizaciones multilaterales y bilaterales y representantes de la sociedad civil, de la profesión docente, de jóvenes y del sector privado. También participaron miembros de UNICEF, Banco Mundial, UNFPA, PNUD, ONU Mujeres y ACNUR. Esto supuso la reafirmación de la importancia de la educación después de la “Declaración mundial sobre educación para todos Jomtiem” en 1990 y el “Marco de Acción Dakar: Educación para todos” en 2000.

Marco de Acción Educación 2030

Además, el 4 de noviembre de 2015, 184 Estados Miembro de la UNESCO aprobaron en París el “Marco de Acción Educación 2030” (publicado junto con la Declaración de Incheon), tras un amplio proceso colectivo durante el que se realizaron consultas amplias y profundas, facilitadas por la UNESCO y otros asociados. Dicho Marco de Acción Educación 2030 marca la guía para la implementación del ODS 4, que busca garantizar una educación inclusiva y equitativa de calidad y promover oportunidades de aprendizaje a lo largo de la vida para todas y todos. 

Este ODS busca establecer una agenda de educación universal muy ambiciosa para el período que va del 2015 al 2030. Implica que los países deben llevar a la práctica el compromiso de la Declaración de Incheon, y los países deben coordinarlo, financiarlo y realizar su seguimiento, con la expectativa de garantizar su cumplimiento.

También plantea un conjunto de estrategias que pueden servir de base a los países para elaborar planes y estrategias que se puedan aplicar en los diversos contextos, teniendo en cuenta las realidades, capacidades y niveles de desarrollo particulares de los distintos países, con un respeto a sus políticas y prioridades nacionales. 

 El ODS 4 está compuesto por 7 metas principales y 3 medios de aplicación.

Infografía representativa de las metas y medios de aplicación del ODS 4

Una mirada desde el Perú

Para comprender qué significa la Educación de Calidad en el Perú, se podrían desarrollar cientos de artículos al respecto. Por cuestiones de espacio, nos vamos a centrar en dos perspectivas: por un lado, el MINEDU y, por otro, los Proyectos Educativos Nacionales (PEN) promulgados por el Consejo Nacional de Educación, tanto el vigente al 2021, como el que viene al 2036, y del que ya hemos hablado brevemente en el Observatorio.

MINEDU

En el caso del MINEDU, el artículo 13 de la Ley General de Educación N.º 28044 identifica a la Calidad Educativa como “el nivel óptimo de formación que deben alcanzar las personas para enfrentar los retos del desarrollo humano, ejercer su ciudadanía y continuar aprendiendo durante toda la vida.”

El Ministro Benavides ha hablado de la apuesta por la ciudadanía, brindando a las y los docentes un rol importante para garantizar el derecho a la educación de calidad, para que se pueda dar un aprendizaje a lo largo de la vida. También subrayó la importancia de una educación inclusiva, atendiendo a la diversidad y el respeto a las diferencias, para lograr acabar con la discriminación y la desigualdad de oportunidades para las y los estudiantes. Como vemos, esto guarda una estrecha relación con lo planteado tanto en la Declaración de Incheon como en el Marco de Acción del ODS 4.

Proyecto Educativo Nacional al 2021

Mientras, el “Proyecto Educativo Nacional al 2021: La educación que queremos para el Perú” establece 6 Objetivos Estratégicos que enmarcan la política de Estado dirigida a brindar una educación para la realización personal de todos las y los peruanos y una educación para la edificación colectiva de la democracia y el desarrollo del país:

  • Primer objetivo estratégico: Oportunidades y resultados educativos de igual calidad para todos.
  • Segundo objetivo estratégico: Estudiantes e Instituciones Educativas que logran aprendizajes pertinentes y de calidad.
  • Tercer objetivo estratégico: Docentes bien preparados que ejercen profesionalmente la docencia.
  • Cuarto objetivo estratégico: Una gestión descentralizada, democrática, que logra resultados y es financiada con equidad.
  • Quinto objetivo estratégico: Educación superior de calidad se convierte en factor favorable para el desarrollo y la competitividad nacional.
  • Sexto objetivo estratégico: Una sociedad que educa a sus ciudadanos y los compromete con su comunidad.

Una vez más, la apuesta por una Educación de Calidad es central a varios de los Objetivos Estratégicos y se vincula con lo propuesto en las metas del ODS 4 y sus medios de aplicación.

Proyecto Educativo Nacional al 2036

En el caso del “Proyecto Educativo Nacional al 2036: El reto de la ciudadanía plena”, se aborda la importancia de educación con calidad y equidad. No se puede tener una educación de calidad que no sea equitativa. Sin embargo, indican que el sistema se ha preocupado por la cobertura (cantidad) y no por la calidad. Se puede tener una educación de calidad con bajo acceso (que excluya a buena parte de la población) o una educación de alto acceso con baja calidad (en la que se incluyen a todas las personas pero sin calidad educativa). Actualmente, se asocia la calidad a los resultados de una prueba estandarizada. Pero eso también se puede lograr en regímenes autoritarios o dictatoriales, y sin embargo se trata de regímenes que atacan a la autonomía, el pensamiento crítico o la creatividad, impidiendo un adecuado desarrollo de las personas.

El Consejo Nacional de Educación sigue aquí a la UNESCO, indicando que para lograr la calidad de los sistemas educativos se debe brindar una educación:

  • Relevante para las personas;
  • Pertinente a las condiciones características de las personas y los entornos socioculturales en que habitan;
  • En un sistema educativo equitativo, que garantiza el acceso universal al derecho a la educación;
  • Eficaz en el logro de los objetivos que se plantea; y
  • Basada en un uso eficiente de los recursos de la sociedad.

¿Qué es una situación de emergencia?

Hoy en día, el número de personas que sufren algún tipo de crisis humanitaria es mayor que en ningún otro momento de la historia. Ello está generando numerosas situaciones de emergencia en muchos países. Las crisis humanitarias que desembocan en situaciones de emergencia se han vuelto cada vez más frecuentes, lo que aumenta su complejidad y los costes derivados de las mismas. Ello hace que los recursos para paliarlos cada vez se tengan que segmentar más, impidiendo una respuesta suficiente y correctamente articulada.

Según Korth, Mistry, Anand, Beecrost y Nuwayhid, las crisis humanitarias que suelen desembocar en situaciones de emergencia incluyen:

  • Los desastres causados por el hombre, que incluye conflictos armados, desplazamiento forzado y crisis de refugiados;
  • Desastres de origen natural como inundaciones, huracanes, terremotos y sequías; y
  • Brotes de enfermedades infecciosas.

No obstante, también pueden darse crisis múltiples al mismo tiempo; por ejemplo, el Fenómeno El Niño en Perú, el cual está asociado a numerosos brotes epidémicos que incluyen la malaria o el dengue, entre otros.

Desastres causados por el hombre

Según datos de ACNUR, los conflictos causados por la humanidad ha generado que, actualmente, 79,5 millones de personas se encuentren en una situación de desplazamiento forzoso, de las cuales casi 35 millones son niñas y niños. 

Desastres de origen natural

Por otro lado, según los datos de Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres (UNDRR), el número de desastres de origen natural entre el 1998 y el 2017, el 43,4% de desastres naturales que ocurrieron fueron las inundaciones, afectando a más de 2,000 millones de personas; el 28,2% fueron tormentas, que afectaron a 726 millones de personas; el 7,8% fueron terremotos, lo que afectó a 125 millones; el 5,6% fueron temperaturas extremas, que afectaron a 97 millones; y a pesar de que el 4,8% fueron sequías, afectaron a 1,500 millones de personas; el resto de desastres naturales fueron desplazamientos de tierra, incendios forestales, actividad volcánica y movimientos de tierra, pero tan solo afectaron en conjunto a 11 millones.

Brotes de enfermedades infecciosas

En el caso de las enfermedades infecciosas, nos encontramos asistiendo al mayor brote de una enfermedad a nivel mundial. Si bien el ébola y el dengue han copado numerosas investigaciones de salud y eran considerados una amenaza a la salud pública, el COVID-19 se encuentra mucho más lejos, tanto en número de infecciones como de muertos. El ébola ha causado hasta el año 2016, 28,000 contagios y 11,300 muertos. Mientras que el dengue había infectado a 4.2 millones de personas en 2019 y había 4,032 muertos en 2015 (últimos datos actualizados). Sin embargo, el COVID-19 ya ha infectado a más de 45 millones de personas y ha causado más de 1,184,000 muertes.

Educación de calidad en contexto de emergencia

En el Perú, más de 8 millones de estudiantes de inicial, primaria y secundaria se han visto afectados por el cierre de las escuelas a causa de la pandemia de COVID-19. Sin embargo, la educación de sus hijas e hijos ha seguido siendo una prioridad para la gran mayoría de las familias. Y es que según UNICEF y Save the Children, aún en situaciones de emergencia, la educación es una de las prioridades de las familias.

¿Por qué es tan importante la educación en contextos de emergencia?

En primer lugar, porque evita el abandono escolar. Y es que los niños y las niñas que abandonan la escuela, aún más en situaciones de emergencia, se encuentran expuest@s al trabajo o el matrimonio infantil, a convertirse en niños soldado y otras actividades peligrosas. Además, un niño o una niña que ha abandonado la escuela por más de un año es poco probable que regrese. Además, hay más del doble de probabilidades de que una niña abandone el colegio que un niño.

En segundo lugar, porque la escuela y la educación brindan un sentido de comunidad, creando un lugar seguro ayuda a tener tranquilidad, gracias al establecimiento o el mantenimiento de un conjunto de rutinas habituales.

En tercer lugar, la educación es generadora de habilidades de bienestar y supervivencia, ya que brinda información vital. Por ejemplo, la escuela en situaciones de conflicto armado enseña a las niñas y a los niños a protegerse de las minas antipersona. Durante la pandemia de COVID-19, se está haciendo énfasis en la importancia del lavado de manos.

Por último, la educación ayuda a romper el círculo de la pobreza. Está demostrado que la permanencia en la escuela ayuda a mejorar el nivel de vida, gracias al desarrollo de habilidades y conocimiento necesarios en cualquier situación. Además, educar a los niños y las niñas ayuda a reparar el daño que las emergencias causan en sus comunidades, y les ayuda a desarrollar comunidades y economías seguras, fuertes y resilientes.

Problemas asociados al cierre de escuelas

Además, el cierre de escuelas en situaciones de emergencia puede acarrear altos costes sociales y económicos, especialmente, para las comunidades más pobres, l@s estudiantes en situación de vulnerabilidad y sus familias. Según UNESCO, los problemas asociados con el cierre de escuelas en esta cuarentena puede dificultar mucho la vida de los estudiantes y sus familias debido a las siguientes razones:

  • Interrupción de los aprendizajes, especialmente, entre las y los estudiantes que viven en situación de pobreza, en áreas con poco acceso a la educación online y aquellos que tienen dificultades de aprendizaje.
  • Falta de preparación de los padres y las madres para ayudar con la educación a distancia o la educación en casa, especialmente entre quienes tienen una educación y unos recursos limitados.
  • Aumento del estrés en docente, especialmente, entre aquellos que no tienen formación en la educación a distancia, dónde los recursos educativos puedan ser poco familiares y dónde el contacto con estudiantes implique una amplia proporción del tiempo personal de los docentes.
  • Incremento del estrés entre padres y madres debido a los temas vinculados con sus empleos, la cuarentena y el aumento de potenciales incidentes de violencia en el hogar.
  • Mayor probabilidades de abandono escolar debido a las presiones en el ingreso familiar, generalmente, en combinación con una baja calidad de la educación a distancia.

Elementos críticos de la educación de calidad en contexto de emergencia

La Comisión Europea posee un área específica de asistencia humanitaria en contextos de emergencia, la cual elabora propuestas de intervención y de políticas. Una de las propuestas centrada en la educación en contextos de emergencia hace énfasis en los elementos críticos de la educación en esos contextos, destacando los siguientes:

  • Uso de enfoques innovadores: Se debe favorecer el uso de enfoques innovadores para asegurar el acceso a una educación segura y de calidad. Ello puede incluir el uso de TICs, aprendizaje digital y online, pero también se deben considerar nuevos enfoques de alianzas, modelos alternativos de entrega de programas y adaptar distintos enfoques puedan haber servido en otros sectores o contextos. Ello incluye también sistematizar las buenas prácticas existentes.
  • Protección de la infancia: Las instituciones deben contar con una política de protección de la infancia que garantice la seguridad de los niños y las niñas, siendo conscientes de los riesgos que enfrentan niñas y niños, especialmente, relativos al abuso y explotación sexual infantil.
  • Protección de los niños: Se deben analizar los riesgos específicos que enfrentan los niños y niñas dentro del contexto buscando fortalecer las capacidades para aplicar elementos de protección específicos e integrados, reforzando las capacidades y sistemas de protección.
  • Participación infantil: Se debe involucrar a los niños y las niñas y sus cuidadores en la asistencia que se brinde. Para ello se debe involucrar a la población infantil y a sus cuidadores, buscando un diseño colaborativo, en el que participen identificando sus problemáticas y cuestiones de interés, evitando ponerles en riesgo.

Otras cuestiones relacionadas con la educación de calidad en el contexto de emergencia

Es importante promover el acceso, la inclusión y la equidad. Para ello, se debe asegurar la provisión del servicio educativo durante la crisis buscando reducir las barreras educativas. También, se debe invertir en el reclutamiento, la retención y la compensación de las y los docentes. Este elemento es crucial, tal como demuestra su enfoque en el ODS 4, los Proyectos Educativos Nacionales y las declaraciones del ministro Benavides; pero lo es todavía más en la situación actual en que nos encontramos. También se debe establecer un programa de preparación para los desastres y la reducción de riesgos desde el sector educativo.

Por otro lado, se debe asegurar la calidad educativa para mejorar los aprendizajes. Para ello, hay que acelerar los programas de educación; no descuidar la enseñanza de lenguas, especialmente, en el caso de las lenguas originarias y en peligro de desaparición; fortalecer el desarrollo profesional docente, favoreciendo el aprendizaje de las herramientas y metodologías necesarias para brindar un servicio educativo de calidad; hay que seguir trabajando para mejorar los resultados de aprendizaje, evitando quedarse atrás; y se deben continuar los procesos de acreditación e integración.

Por último, se deben mejorar los sistemas de protección, buscando proteger a las niñas y los niños, minimizando el daño a la entrega del servicio educativo y favoreciendo una educación que les brinde un apoyo físico, psicosocial, cognitivo y que salve vidas.

Principales desafíos para una educación de calidad

A modo de conclusión, presentaré los desafíos considerados como más importantes en esta situación actual de educación en contexto de emergencia, y que probablemente seguirán mientras dure la pandemia a nivel nacional:

  • El acceso a las plataformas: El acceso a las plataformas y recursos online es muy limitado en zonas rurales o de bajos ingresos.
  • El currículo adaptado: Se debe adaptar a la realidad online y a las personas con discapacidades, indígenas, migrantes y refugiadas.
  • Limitaciones tecnológicas: Muchos docentes no tienen conocimientos de manejo de plataformas online y de recursos de educación a distancia.
  • Iniciativas offline: No hay iniciativas para responder a las necesidades de los niños y niñas más vulnerables. Todo se está concentrando en el aprendizaje a través de la tecnología, especialmente, televisión e Internet.
  • Falta de materiales: Faltan muchos materiales, especialmente aquellos que se encuentran adaptados a las distintas realidades locales e interculturales.
  • Monitoreo: Faltan herramientas para realizar un monitoreo y una evaluación del progreso de los aprendizajes de manera adecuada.


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Ander Alonso-Pastor

Coordinador del Observatorio de la Educación Peruana. Es Docente, Investigador y coordinador de proyectos en el Instituto de Investigación y Políticas Educativas de la Universidad Antonio Ruiz de Montoya.

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