El Informe de Seguimiento de la Educación en el Mundo (GEM) publicado este 2020 busca aterrizar los desafíos educativos ligados al ODS 4 que se tienen a nivel mundial. A través de una serie de apartados, pretende analizar varias problemáticas que atentan en la construcción de una educación de calidad y, asimismo, dar una serie de conocimientos que coadyuven al desarrollo de una educación más inclusiva y de calidad para todas y todos. Dicho informe lo hemos estado abordando en el Observatorio en varias publicaciones, que puedes encontrar aquí.

Bajo dichas premisas, el capítulo 8 titulado ‘‘Alumnos, padres y comunidades’’ da a conocer los riesgos a los que están expuestos los y las estudiantes al no ser incluidos oportunamente. Asimismo, brinda nuevas perspectivas sobre el rol que cumplen las y los estudiantes, padres, madres y comunidad en la gesta de una educación inclusiva. En ese sentido, estos actores y actoras deben buscar una educación inclusiva que responda a las demandas educativas del país y sobre todo de los más vulnerables. Por último, explica el rol que cumple la comunidad y las diversas organizaciones como entes que exigen a los gobiernos el desarrollo de esta. En esa perspectiva, a través de este artículo se analizará dichos puntos contextualizándolos a la realidad del Perú.

A partir de ello, se puede decir que, la educación inclusiva es un modelo educativo que sirve de medio para asegurar la equidad, la inclusión y el acceso a un sistema educativo de calidad pensando para todos y todas sin distinciones. Esta surge como necesidad de eliminar aquellas barreras que impiden el desarrollo integral y educativo de niñas, niños, adolescentes y población adulta en los distintos ámbitos de su vida.

En el Perú, a través de la Ley General de la Persona con discapacidad Nº 29973 y su reglamento se establece el derecho a la educación de las personas con discapacidad. Bajo esta mirada, el Ministerio de Educación es el encargado de velar y asegurar el cumplimiento de este derecho. Según el INEI (2018) de la población nacional del Perú, el 10.4% (3 millones 351 mil 919) posee una discapacidad, de las cuales el 56.7% son mujeres y el 43.3% son varones.

Dentro de esa cifra, el 59.4% de personas discapacitadas son adultas y adultos mayores. El 6.8% son jóvenes entre 18 y 29 años, el 3.9% son adolescentes entre 12 y 17 años, el 3.5% son infantes entre 6 y 11 años. Finalmente, el 1.6% son infantes menores de 6 años. Así también, se observa que es en el área urbana donde se concentra mayor población con algún tipo de discapacidad (2 487 288 habitantes) frente al área rural (564 324). 

¿Qué rol cumplen las y los estudiantes, padres, madres, y comunidades en la implementación de la educación inclusiva?

Hay tres actores fundamentales que pueden contribuir u obstaculizar la creación de aulas inclusivas. Estos son las y los estudiantes, familia y comunidades. Según el Informe GEM (2020), las perspectivas que tengan los y las estudiantes hacia sus pares impactarán directamente en la creación de las aulas. Así también, sus perspectivas sobre la inclusión pueden favorecer la inserción de los y las estudiantes incluidas al ámbito social. Por otro lado, la perspectiva que tiene el padre o madre de familia y el/la docente respecto a la inclusión puede influenciar en su implementación, desarrollo u obstaculización.

Son los padres y madres de familia quienes junto a sus hijos, hijas y docentes coadyuban al diseño e implementación de las aulas inclusivas. Sin embargo, su participación dependerá de los espacios que la escuela les otorgue para la misma. Los padres y madres de familia son los encargados de velar para que se emplee un modelo democrático y justo dentro de las aulas inclusivas. Bajo esta mirada, se les asume como el canal para superar los prejuicios, promover la tolerancia y el respeto a los derechos de sus hijas e hijos, como de aquellos niñas y niños con NEE o discapacidad. De propiciarse dichos puntos, claramente los y las estudiantes se verán beneficiados al existir una comunicación bidireccional entre docentes y familia.

Al cumplir un rol importante, los y las estudiantes son los agentes que permiten u obstruyen la implementación de la inclusión en el ámbito educativo. Por tal motivo, es necesario promover estrategias que permitan el desarrollo de habilidades blandas desde temprana edad.  Así también, la sensibilización desde la etapa preescolar puede ayudar a generar espacios más inclusivos y de apertura hacia la diversidad.

Finalmente, son las comunidades y las distintas organizaciones las encargadas de pedir cuentas al Estado en materia de cumplimiento de avances y compromisos ligados al avance de la educación inclusiva.

Problemáticas de la educación inclusiva en el Perú

Booth y Ainscow (2000) manifiestan que, la inclusión exige un ejercicio crítico y reflexivo para contribuir a la mejora de los aprendizajes de las y los estudiantes. Aspectos como las altas expectativas que puedan tener los padres y madres de familia junto al docente impactarán directamente en el logro de hitos de aprendizaje del estudiante. Sin embargo, la existencia de brechas educativas, políticas, sociales y económicas obstaculizan la construcción de la misma.

En definitiva, este grupo humano debe tener las mismas oportunidades y condiciones básicas necesarias para acceder a una educación de calidad. En esa línea, esta educación, debe responder a principios de equidad, justicia, respeto y atención a la diversidad. Sin embargo, a raíz del estado de emergencia sanitaria, las distintas barreras se han acrecentado.

2019201820172016
Total del presupuesto nacional en educaciónS/ 31.868.309.080S/30.026.577.357S/ 29.573.393.297S/ 27.130.595.364
Total del Programa Presupuestal 106S/ 197.349.262S/ 180.420.769S/ 155.963.397S/ 152.480.197
Porcentaje del PP 106 con relación al presupuesto de educación0,62%0,6%0,53%0,56%
Ejecución presupuestal71,2% (a 21/10/19)95,4%97,1%95,7%
Fuente: Ministerio de Economía y Finanzas – MEF
Elaboración: Defensoría del Pueblo

La Defensoría del Pueblo (2019) expresa que solo 90 mil 490 estudiantes de 756 mil personas con discapacidad están dentro del sistema educativo. Otra de las problemáticas responde al aspecto de la matrícula. ‘‘El 80.26% de instituciones educativas EBR no cuenta con estudiantes matriculados con NEE, asociadas o no a discapacidad’’ (p.99). En contraste, la Ley General de Educación, precisa que la educación inclusiva es un derecho, siendo el Estado el encargado de velar por su universalización. Asimismo, es el Estado el garante de que esta sea de calidad e integral, sin embargo, en materia de inversión en esta se traduce en un 1%.

Otra problemática existente es el sistema de estereotipos que subyacen en torno a la/el estudiante, incluido/a y la educación inclusiva. Cueto, Rojas, Dammert y Felipe (2018) en su investigación recogieron que, dentro de las percepciones de una población estudiantil, se consideraba la discapacidad como sinónimo de enfermedad y de escuela como espacio que ‘‘cura’’ al estudiante con N.E.E. Sin embargo, a pesar de las ideas preconcebidas sobre la discapacidad e inclusión, hubo afirmaciones que postulaban que las escuelas deberían aceptar más estudiantes con N.E.E y/o discapacidad.  Los y las estudiantes que afirmaban ello mencionaron que, dicha acción generaría que estos se esfuercen más y ayuden a sus compañeros y compañeras incluidos.

Ello nos lleva a afirmar la necesidad de incorporar un mejor tratamiento del enfoque de inclusión que propone el Currículo Nacional. De hacerlo, se podría alcanzar los hitos que propone este modelo educativo en favor de aquellos/as que han sido excluidos. Experiencias como estas se han visto en Barbados, donde aquellas y aquellos estudiantes que contaban con un amigo o amiga con discapacidad tenían actitudes más positivas hacia la inclusión y la diversidad.

Al ser la escuela el espacio donde la diversos actores y actoras participan, se convierte en un medio de intercambio de prácticas, costumbres, ideas, prejuicios, entre otros. Es allí donde se reproduce a través de la cultura escolar los aciertos y carencias propias de la sociedad.  Frente a esta mirada, el informe GEM manifiesta que la familia puede presionar para la construcción de una educación inclusiva. Si a ello se le suma barreras como la falta de capacitación y formación docente en temas de educación inclusiva, la infraestructura inadecuada, la escasez de material pertinente y adecuado, la falta de información, el diagnóstico tardío, los prejuicios, las políticas segregadoras, entre otras, se conlleva al aumento de las brechas entre estudiantes sin discapacidad frente a los estudiantes con discapacidad.

Reflexiones

Una comunidad y escuela que segregue, afectará directamente a los aprendizajes de los y las estudiantes y también su desenvolvimiento dentro y fuera de la escuela. Asimismo, generará que el/la individuo junto a su entorno cercano se vuelva más vulnerable dado que, dichas prácticas, según Murillo y Carrillo (2020) inciden directamente en la desigualdad social.

Es así que, la educación inclusiva en el Perú aún sigue siendo una meta por alcanzar. La implementación de la misma demanda una serie de esfuerzos y cambios estructurales que permitan romper las barreras que se han creado a lo largo de la historia. En definitiva, la familia, estudiantes y comunidad, son indispensables para gestar el trabajo en triada y responder a los fines educativos que tenemos como país. Asimismo, no puede pensarse una educación inclusiva sin escuchar las voces de los distintos actores y actoras que se encuentran en situación de desventaja y vulnerabilidad. Desde este enfoque, para que la educación inclusiva sea realmente efectiva es vital mirar el contexto y la comunidad. De ese modo, se responde directamente a las necesidades de este grupo humano y su entorno contribuyendo al éxito y a la educación de calidad con principios de equidad.

La participación de estos distintos actores y actoras en el proceso educativo puede enriquecer los procesos de enseñanza-aprendizaje y ayudar a superar la discriminación en sus diversas variantes. En otras palabras, la participación de los mismos en la toma de decisiones es fundamental, pues permite ver la escuela como un espacio abierto y cohesionador que coadyuba a propiciar de actitudes y valores ligados al respeto a la diversidad, solidaridad, justicia y bien común.

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Gloria Olaya es egresada de Educación Inicial en la Universidad Antonio Ruiz de Montoya. Ha sido becada con la Beca Vocación Maestro y pertenece al quinto superior de la facultad de educación. Ha ejercido como practicante en el Saint George’s College y Fe y Alegría Nº 28. Su propósito es ser una maestra que promueva niñas y niños libres, autónomos, creativos y, sobre todo, felices.


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Gloria Olaya

Gloria Olaya es egresada de Educación Inicial en la Universidad Antonio Ruiz de Montoya. Ha sido becada con la Beca Vocación Maestro y pertenece al quinto superior de la facultad de educación. Ha ejercido como practicante en el Saint George’s College y Fe y Alegría Nº 28. Su propósito es ser una maestra que promueva niñas y niños libres, autónomos, creativos y, sobre todo, felices.

7 Comentarios

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Judith Figueroa · 29 Enero, 2021 en 12:33 pm

Excelente análisis y reflexión sobre la Educación Inclusiva en el Perú. Felicitaciones!

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María · 29 Enero, 2021 en 1:12 pm

Excelente análisis para todas y todos los empeñados en construir una cultura inclusiva en Perú.
Gracias por sumar

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SARA BRICEÑO · 29 Enero, 2021 en 7:32 pm

FELICITACIONES GLORIA POR TU ARTICULO MUY INTERESANTE ,SIGUE ADELANTE EN TU CARRERA,LA PROFESION DOCENTE ES MARAVILLOSA Y NUNCA DEJAMOS DE INVESTIGAR

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    Ileana Nathaly Quintanilla Cardones · 3 Febrero, 2021 en 10:37 pm

    Excelente!! Artículo informativo, de la Educación Inclusiva. Y la importancia de trabajar juntos Familia-Escuela-Comunidad, para así conocer las realidades de esos niños y niñas, que necesitan ser valorados e ingresados a una Educación Gratuita y de calidad. Para eso se necesita una labor Social-Comunitaria-Escuela, llegar y censar esos niños, niñas, jóvenes y adultos, que no han podido estudiar por no tener recursos necesarios y son de pobresas venerables… Aquí se necesita un trabajo Socio-Educativo… Me llamo Ileana Quintanilla, estoy dispuesta, apoyar proyectos enfocados a Socio-Comunitario-Educativo… “EL CONOCIMIENTO ES PODER”… Perú necesita más escuelas, a las zonas más lejanas, y llegar donde esos niños, niñas, jóvenes y adultos, no han podido ver esa luz de Aprender, De Crear, De imaginar, De ver sus habilidades, POTENCIALIDADES… Ellos merecen recibir una EDUCACIÓN DE CALIDAD… “LA EDUCACIÓN ES FUNDAMENTA, PARA LA FELICIDAD SOCIAL, ES EL PRINCIPIO EN EL QUE DECANSAN LA LIBERTAD Y EL ENGRANDECIMIENTO DE LOS PUEBLOS”…BENITO JUÁREZ

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Eduardo Olaya · 3 Febrero, 2021 en 1:38 am

Excelente artículo, que busca promover una toma de conciencia, sobre la importancia de la educación inclusiva en nuestro país. Felicitaciones y sigue cumpliendo tus sueños

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Rebeca Pacheco · 3 Febrero, 2021 en 7:09 am

Lo expuesto, es muy cierto y es un análisis que como docentes debemos tener en cuenta y de esta manera explicar a los padres, para poder llegar a este grupo de estudiantes

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Jorge Uribe · 4 Febrero, 2021 en 5:54 pm

Felicitaciones por el artículo. Tema crucial en la educación ( la inclusión).

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