Desde junio, con las resoluciones ministerial 229-2020-Minedu y viceministerial 116-2020-Minedu, se ha puesto sobre la mesa, el retorno a clases de manera presencial o semipresencial en nuestro país.

¿Retorno a las escuelas?

En varios países, se ha tomado la decisión de iniciar modalidades presenciales y semipresenciales de la educación. Sin embargo, es de vital importancia tener en cuenta el contexto tanto nacional como el de cada territorio para tomar medidas que tengan como eje principal el bien mayor del niño, niña y adolescente.

El análisis para un posible retorno a las escuelas debe hacerse en función de las condiciones pre-pandémicas, reconociendo las limitaciones existentes en los contextos con altos índices de pobreza y pobreza extrema. Así como los objetivos actuales para mejorar las condiciones operativas y de aprendizajes. La respuesta debe servir para mejorar los resultados de los aprendizajes, aumentar el acceso equitativo a la educación, y fortalecer la salud y la seguridad de las niñas, los niños y adolescentes.

En el mundo, son 107 países que optaron, como Perú, en cerrar totalmente sus escuelas, según la base de datos del Banco Mundial (2020):

Datos: Data de matrícula de la API del Banco Mundial del 01/09/2020.
Elaboración: Ander Alonso-Pastor

Reapertura de clases: caso Uruguay

Es importante tener en cuenta que las realidades de países como Uruguay distan del nuestro. Sin embargo, se puede tomar en cuenta algunas medidas positivas implementadas por este país en el contexto actual. Robert Spires, Docente de la Universidad de Richmond (Inglaterra), especializado en educación comparada, menciona que una de las fortalezas de este país fue el retorno lento y por etapas de su sistema escolar. El regreso a clases presenciales inició desde el 22 de abril con la apertura de escuelas rurales, ya que son las que menos estudiantes acogen. Posteriormente, se realizaron 2 etapas más para lograr la total apertura de sus escuelas. Sin embargo, no se consideró hasta ese momento a las universidades.

Un segundo punto importante fue el retorno siguiendo tres criterios. Primero, que la etapa inicial para la apertura de las escuelas se dio fuera de la capital, teniendo en cuenta el bajo o nulo nivel de contagio. Segundo, criterios de vulnerabilidad, donde se optó por buscar el cierre de brechas educativas. Tercero y último, se priorizó la conclusión de ciclos escolares. Otro punto que consideró el gobierno de este país como vital fue que la decisión de asistencia a clases presenciales fuese tomada por las familias. Unicef Uruguay resaltó como aspecto central la voluntariedad, ya que considera que esta fue la que influyó positivamente en la generación de confianza por parte de las madres y los padres de familia. En el primer balance del retorno a escuelas (julio), más del 70% del alumnado de educación secundaria asistía presencialmente, y, en las escuelas rurales, más del 60%.

Algunos puntos más son respecto a la propuesta y los cumplimientos de protocolos de prevención de contagios como jornadas escolares de 4 horas como máximo, distancia de 2 metros entre estudiantes, recreos escalonados y restricción de juegos que impliquen contacto físico, asistencia en grupos en días diferenciados. Así como, cuidados con la limpieza e higiene de los ambientes y de las y los estudiantes, docentes, directivos y personal administrativo y que brinda mantenimiento a las aulas.

Un caso para tener en cuenta: Israel

Uno de los primeros países que aperturó sus escuelas fue Israel. El país redujo los índices de contagios por COVID-19, por lo que planificó el reingreso a las escuelas a fines de mayo. Sin embargo, a pocos días de iniciadas las clases presenciales, el virus se propagó en varias escuelas lo que generó que el número de contagios aumente en centenas.

Eli Waxman, Docente del Instituto Weizman de Ciencia y Presidente del equipo asesor del Consejo de Seguridad Nacional de Israel, menciona que hay varias lecciones aprendidas a partir de esta situación. Una de las lecciones es que la reapertura debe ser progresiva, estableciendo límites y cuidando que se sigan los protocolos de seguridad adecuados.

Pese a que se dieron normativas y protocolos de seguridad por parte del ministerio de educación de su país, no se cumplieron. Por lo que el hacinamiento en aulas, poco cuidado con la limpieza con agua y jabón, ausencia de tapabocas y poca ventilación favorecieron a que el virus se propagara indiscriminadamente. Para frenar la creciente ola de contagios, el gobierno de Israel cerró más de 240 escuelas y puso, nuevamente, en cuarentena a más de 22 520 docentes y estudiantes. El año escolar finalizó en junio. Actualmente, se preparan para entrar nuevamente a clases presenciales tomando en cuenta condiciones para evitar lo máximo posible otra ola de contagios.

Opinión de las familias peruanas sobre la posible apertura de las escuelas

En junio, el Minedu realizó una encuesta nacional a más de 7 000 familias sobre el posible retorno a las clases presenciales. En esta encuesta, se obtuvo como resultado que sólo un 35.4% de las familias estarían dispuestas a que sus hijas e hijos retornen a sus escuelas en julio o agosto.

La mayoría de familias que están a favor de que sus hijos e hijas retornen a clases presenciales son de las regiones de Huancavelica, Puno y Cusco. Tanto Huancavelica como Puno tienen bajos niveles de contagios por COVID-19. Estas tres regiones presentan dificultades en el acceso a tecnologías que permitan la educación a distancia.

Protocolo para el inicio de clases presenciales en Perú

El actual gobierno peruano ya ha elaborado, desde junio, el Protocolo para el inicio del servicio educativo presencial del año escolar 2020 (viceministerial 116-2020-Minedu).

En este protocolo, se incluyen medidas preventivas relacionadas con la disposición de los espacios e ingreso del personal y alumnado a las escuelas por turnos, días y horarios, diferenciados por niveles escolares. Asimismo, el establecimiento de comisiones responsables de ejecutar los planes de vigilancia, prevención y control de la COVID-19 dentro de las IIEE. Además, de medidas para la preparación de las condiciones previas y de mantenimiento cuando se inicie el proceso de reapertura de las clases en las IIEE. También, la toma de medidas para asegurar estaciones de lavado o desinfección de manos. Así como medidas de comunicación efectivas y pertinentes, entre otras.  

Como proceso anterior a la reapertura, es necesario que se revise y tome en cuenta las políticas, los procedimientos y los planes de financiación, así como se revisen las acciones y las estrategias anteriormente implementadas en contextos de epidemias como el cólera, así como sobre la compra y la distribución de aparatos tecnológicos, para que la historia de la gestión nos aporte a tomar mejores decisiones, con la finalidad de planificar operaciones seguras en este proceso y el fortalecimiento de prácticas de aprendizaje.

Recomendaciones para la apertura de las escuelas

En una lógica de aportar a operaciones escolares seguras, Unesco Internacional brinda recomendaciones a este proceso. A continuación, se mencionan algunas recomendaciones que podrían aportar al protocolo propuesto por el Minedu.

  • Una de las lecciones aprendidas en estos tiempos de COVID-19, es la necesidad de proporcionar orientaciones y lineamientos claros para que las regiones y las provincias puedan evaluar y adoptar las decisiones que sean pertinentes de acuerdo a sus territorios.
  • Las orientaciones que se den desde el nivel nacional deben estar redactadas de forma clara y en formatos fáciles de comprender en la lengua (originaria, braille u otra) que más se hable en cada territorio, considerando las características etarias y culturales de la población a la que va dirigido el mensaje.
  • Se recomienda que, según las condiciones epidemiológicas y operativas (agua, saneamiento, etc.) de cada realidad territorial, se tomen medidas progresivas para reapertura de escuelas. En este sentido, es vital el acompañamiento y el monitoreo por parte de las familias y el comité responsable de realizar el seguimiento con base en los protocolos de prevención.
  • Concientizar sobre la importancia de cumplir con los protocolos y capacitar sobre medidas de higiene, incluido el lavado de manos, distancia física, el protocolo de respiración, el uso de equipo de protección, los procedimientos de limpieza de las instalaciones y las prácticas seguras de preparación de alimentos.
  • Las políticas deben proteger al alumnado y personal de las IE en alto riesgo debido a la edad o a condiciones médicas subyacentes, teniendo en cuenta las circunstancias individuales en medida de lo posible.
  • Es importante asegurar el pago continuo y oportuno de los salarios a los y las docentes, prestando atención a quienes tienen contratos precarios, para mitigar el desgaste docente y promover su bienestar.
  • Fortalecer la prestación de servicios de salud mental y apoyo psicosocial a los niños, las niñas y adolescentes, y a sus familias para hacer frente al miedo, ansiedad e incertidumbre que puedan sentir en el contexto actual de pandemia.
  • Compartir información clara, concisa y precisa sobre COVID-19, y promover estrategias de autocuidado no sólo para las y los estudiantes y sus familias, sino también para el personal docente y demás personal de la escuela.
  • Asegurarse de que las y los proveedores conozcan otros servicios de atención, incluida la referencia a servicios de violencia basada en género (VBG), protección contra la explotación y el abuso sexual (PEAS) y de salud sexual y reproductiva (SSR).
  • Adaptar las políticas y las prácticas de apertura de las escuelas para ampliar el acceso a los grupos marginados, como aquellos que anteriormente no asistían a la escuela, las niñas y los niños desplazados o migrantes y las minorías.
  • Exonerar de los gastos de escolaridad y otros costos (uniformes escolares, etc.) siempre que sea posible y eliminar otras barreras de ingreso para maximizar las tasas de reinscripción.
  • Dar prioridad a la financiación para apoyar las nuevas necesidades de recuperación, especialmente para las y los estudiantes desfavorecidos.
  • Garantizar los materiales y las plataformas de aprendizaje, la información, los servicios e

instalaciones accesibles a las personas con discapacidad.


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Rosario Cosar

Investigadora en el Observatorio de Educación Peruana del Instituto de Investigación y Políticas Educativas en la Universidad Antonio Ruiz de Montoya. Gestora y docente en programas de formación, con enfoques intercultural y de género, en educación rural, formación docente inicial y en servicio, Educación Intercultural Bilingüe (EIB) y Educación Intercultural (EI).

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