Hablamos de discriminación lingüística cuando una persona o grupo de personas es discriminada por hablar una determinada lengua. Sin embargo, esta discriminación refleja más que ello. La condición de las lenguas está vinculada con la de las y los hablantes de estas lenguas. Quienes, generalmente, han sido minimizados y subalternizados, así como sus conocimientos, cultura, medios de expresión históricamente. Y esto se evidencia más aún en esta pandemia, incluso agravando las brechas existentes (CEPAL, 2020).

Luis Enrique, en su libro Otra peste más: La subalternidad de las lenguas originarias en tiempos de pandemia (2021), denuncia la subalternidad de las lenguas y sociedades indígenas. Esto por su condición de grupos histórico-sociales, cultural y políticamente sojuzgados por una estructura de poder, por lo que son marginados del sistema socioeconómico imperante.

En este artículo, resaltamos algunos puntos importantes de este último libro. El cual dejamos aquí el link para que puedan profundizar sobre estas temáticas sobre la lengua, los conocimientos de los pueblos, la cultura, y la situación de subalternidad y marginalidad de las lenguas y los pueblos indígenas de Latinoamérica y del Perú.

Lenguas y sociedades al margen del sistema en pandemia

Una prueba de la marginalidad observable de los pueblos indígenas en América Latina fue la precariedad con que se atendió a estos pueblos a inicios de la pandemia.  Y, según menciona Luis Enrique, se concebiría a los pueblos indígenas como fuera de los límites geográficos. Esto está vinculado a una mirada más centralista de los países de Latinoamérica.

Al inicio de esta pandemia, se observó una perspectiva pensada sobre las necesidades y las condiciones del ciudadano promedio de clase media citadino. Por lo que se difundió, durante varias semanas, sólo en el idioma hegemónico las normas de bioseguridad a seguir para no contagiarnos de este virus. Asumiendo el acceso de todos y todas al agua potable, alcohol en gel y cloro.

Los planes y estrategias específicas para la población indígena (que vive en zonas rurales y urbanas) tomaron varias semanas en ejecutarse. El conocido problema de la traducción del castellano a las lenguas indígenas se volvió a observar. Ya que se realizaron traducciones literales del castellano a algunas lenguas originarias sin considerar las diferencias culturales.

5 Países analizados:  México, Perú, Bolivia, Guatemala y Argentina

Luis Enrique menciona que realiza el análisis presentado en su libro a partir de la búsqueda de información en Internet, la exploración de ensayos, informes instituciones, noticias en diarios y revistas de la región, así como portales institucionales y redes sociales, fundamentalmente Facebook y YouTube. También se recurrió al WhatsApp y otros portales de comunicación fluida como Skype, Zoom, Google Meets. Así como en webinares y foros virtuales. Este período duró desde el 15 de febrero hasta el 31 de julio del 2020.

Se eligieron 5 países. Cuatro de ellos superan el 25% de la población nacional como México, Perú, Bolivia y Guatemala. Y Argentina, país que no supera el 3%. En cada uno de estos países, se analizó la información sobre las acciones gubernamentales sobre las estrategias de comunicaciones en estos idiomas para prevenir los contagios y atender a las poblaciones indígenas. Asimismo, desde el ámbito educativo, determinar la vigencia o no de la legislación de la Educación Intercultural Bilingüe (EIB) y de la Educación Intercultural para Todos (EIT).

En el libro, se ofrece un acotado panorama de cómo afectó a las sociedades indígenas la pandemia por COVID-19. A partir de análisis de caso se desarrollan conclusiones, recomendaciones sobre cómo mejorar la comunicación y el relacionamiento con las sociedades indígenas, y se comparten algunas reflexiones finales.

Factor de aumento del número de contagios: Extractivismo

En la pandemia, uno de los factores que ha incidido en el incremento del número de contagios en comunidades indígenas ha sido la continuidad de actividades extractivas sin asegurar condiciones de bioseguridad contra el virus. Se cita el caso de las y los shipibos de Nueva Requena (Ucayali) que acusan a la empresa Ocho Sur por no generar las condiciones de bioseguridad. Por lo que de sus 39 trabajadores, 35 dieron positivo en las pruebas de Covid-19. Así como la empresa no habría dado permiso a los trabajadores con síntomas de Covid-19 (Ascarza, 2020).

Similares casos han sucedido en otros países. Como en territorio guaraní de Macharetí (Bolivia). Donde sus autoridades denuncian el aumento de contagios a la explotación de petróleo de la empresa estatal, que funciona en una de las comunidades. En este caso, se detectaron 3 casos, los cuales no fueron atendidos pertinentemente y se multiplicaron hasta 17 en semanas.

Conclusiones

Para finalizar, Luis Enrique menciona que se puede afirmar que, pese al centralismo y el colonialismo existente, los pueblos originarios encontraron formas de hacerse un poco más visibles y audibles en el contexto de pandemia. El autor también analiza con detalle el involucramiento de la academia, la sociedad civil, grupos activistas, entre otros.

De ello, concluye que en Argentina se observa una marcada presencia y participación de la academia con las comunidades indígenas para comunicar los mensajes de salud, educación u otros del gobierno, así como de diálogo más cercano y pertinente.

En los casos de México y Guatemala se observa más el accionar por parte del Estado y de sus agencias, particularmente, las vinculadas a los pueblos indígenas. Sin embargo, en México también se nota el involucramiento de los profesionales indígenas en la web, así como de jóvenes activistas, específicamente, en la producción de carteles alternativos.

En Perú, hay una combinación particularmente marcada por la respuesta de las agencias gubernamentales, algunos sectores de la sociedad civil y jóvenes activistas que asumieron el uso y la defensa de los pueblos indígenas, especialmente, del quechua en sus distintas variantes. Sin embargo, en Bolivia, se observa una retracción de las agencias del Estado, fenómeno que antecede a la pandemia.

Recomendaciones

Como recomendaciones, López menciona que es necesario que el Estado planifique tomando en cuenta la mediación y la negociación cultural con gestores y gestoras comunitarias para lograr mensajes culturalmente pertinentes. Asimismo, el saber único de los agentes de salud debe abrirse a la posibilidad de dialogar con otros saberes y conocimientos de los pueblos y comunidades indígenas.

Además, recomienda a las organizaciones indígenas y, en particular, a las juventudes avanzar en la conquista de nuevos territorios digitales, sin que esto implique el abandono de territorios naturales ancestrales. Y menciona que redes como Facebook, YouTube, Twitter e Instagram no sólo contribuyen a ampliar el espectro de personas y familias a las que llega la información, sino también a hacer visibles y audibles los idiomas y los pueblos originarios ante los sectores hegemónicos.

En el ámbito educativo, recomienda al Ministerio de Educación y las agencias de cooperación la búsqueda de formas más flexibles y diversificadas de llegar a las y los estudiantes indígenas, dejando de lado la visión centralista y controladora. Asimismo, facilitar herramientas para que la estrategia de “Aprendo en Casa” pueda construirse en cada territorio y realidad de las diferentes comunidades. Y pueda hablarse de un Aprendo en el Monte, Aprendo en la Aldea o Comunidad.

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