Bienvenid@s al segundo curso MOOC de la Universidad Antonio Ruiz de Montoya y el Programa HORIZONTES en colaboración con UNESCO Lima, “Mis Habilidades Socioemocionales e Interculturales (HSEI)”. Puedes leer la Sesión a continuación, y también puedes descargarla aquí. ¡Adelante!

Al desarrollar la Unidad 1, “Mis Habilidades Socioemocionales e Interculturales”, desarrollarás actividades que te permitirán:

  • Identificar y valorar tus habilidades y recursos socioemocionales e interculturales.
  • Explorar creativamente desde el arte y la imaginación, incorporando nuevas miradas y herramientas para tu desarrollo personal y profesional.
  • Comprender la importancia de atender oportunamente tus propios procesos internos emocionales y de generarte espacios continuos para el autoconocimiento, el autocuidado y el desarrollo personal.

Desafíos, demandas y fortalezas socioemocionales e interculturales del rol docente en el contexto de la pandemia del COVID-19

Por Ricardo Gálvez

Texto preparado para el Webinar regional n°3 organizado por UNESCO: Situación del personal docente y apoyos necesarios para su labor en tiempos de Covid- 19 en América Latina (en el marco de la serie de Seminarios Web para América Latina y el Caribe: No dejar a nadie atrás en tiempos de la pandemia del COVID-19, ODS-Educación 2030.

El contexto global actual está evidenciando la necesidad de otro tipo de competencias prioritarias para sobrevivir, vivir y convivir bien como humanidad. Ya veníamos hablando de formar nuevas/os ciudadanas/os interculturales y ambientalmente responsables, de ser personas críticas y creativas, de ser solidarias y cuidadoras de sí, de las/os otras/os y del mundo natural. Hablábamos de ciudadanas y ciudadanos capaces de construir desde la incertidumbre y de gestionar la complejidad. Pues bien, me parece que recién, a la luz de estos últimos meses, estamos empezando a conocer más de cerca el significado profundo de estos conceptos, los verdaderos desafíos que implican, y las consecuencias de mantener las prioridades hegemónicas del mundo actual, y más precisamente, lo que implica insistir con las prioridades actuales de la educación.

En esta misma línea, si bien ya teníamos alguna noción de la importancia de las habilidades socioemocionales en y para la educación y la vida, el contexto de la pandemia, desde mi perspectiva, pone el tema en un nuevo nivel de prioridad.

Desde mi práctica como formador docente observo que cada vez existe una mayor conciencia en los y las docentes, más allá de sus contextos culturales específicos, sobre la necesidad de desarrollar sus habilidades socioemocionales para sí y para poder comprender y acompañar mejor a sus estudiantes, y ello coincide con diversos esfuerzos de algunas instituciones, actores educativos y hacedores de políticas. Sin embargo, la prioridad está lejos de ser abrazada por el sistema educativo en su conjunto, por tanto hablamos todavía de islas y no continentes que permitan contener procesos genuinos de cambio hacia escuelas acogedoras, protectoras, emocionantes, en suma, educadoras. Y creo que este es el principal desafío.

Como en el campo educativo o terapéutico, el desarrollo socioemocional implica procesos y se requiere que éstos tengan respaldo institucional en los distintos niveles. Es sabido que los y las estudiantes desarrollarán mejor sus HSE y por ende aprenderán mejor si sus profesoras/es y referentes adultos son competentes socioemocionalmente y si el contexto social y cultural de la escuela, es seguro emocionalmente, social y culturalmente inclusivo, contenedor y orientador. Pues pongámoslo en práctica.

Nosotros, desde la Universidad Ruiz de Montoya de Perú, en el marco de formación docente del proyecto Horizontes, buscamos hacer énfasis en la necesidad de pensar las HSE de la mano con el desarrollo de habilidades interculturales. En países como los nuestros, ser asertivo no sirve de mucho si se mantiene una base racista, clasista o machista. Así que creemos que ambas categorías, lo socioemocional y lo intercultural tienen mucho que conversar.

Desde nuestra experiencia en formación de HSEI en zonas rurales hemos constatado que en muchos casos, las creencias del docente, así como sus carencias socioemocionales afectan y muchas veces vulneran los derechos y la dignidad de los y las estudiantes, y esto es un problema que está a la base de muchos otros problemas educativos. Por tanto urge acompañar procesos de autoconocimiento en docentes y directivos vinculado a la autorrevisión y toma de conciencia sobre los propios prejuicios de género y diversidad cultural y cómo estos afectan la vida, los derechos y la dignidad de sus estudiantes. Superar una mirada colonial, machista y racista requiere procesos de mucho trabajo individual y grupal de deconstrucción y construcción de una propuesta propia, genuina, local, contextualizada, que el sistema educativo acoja, respete y sostenga en el tiempo.

Aterrizando brevemente a la coyuntura, es sabido que los docentes vienen viviendo situaciones muy complicadas en las que tienen que adaptarse casi diariamente a nuevas orientaciones y pautas educativas, donde tienen que armonizar su proceso de adaptación laboral al cuidado de la familia y la casa, a la vez que gestionan su propio proceso de adaptación emocional a la nueva realidad, la misma que no termina de estabilizarse.

Quisiera compartirles algunos datos de una encuesta sobre necesidades de apoyo socioemocional a docentes: que preparé pensando en el presente seminario. 43 encuestados, 10 regiones del Perú y una de Colombia. De inicial, primaria, secundaria a superior, especialistas y consultores; escuela pública (la mayoría), escuela privada, universidades y otros espacios educativos formales y comunitarios. Especialidades diversas.

A continuación algunos de los hallazgos más significativos:

Principales desafíos

Atender el trabajo, la familia y la casa. Conectar con y acompañar a estudiantes y familias. Gestionar la sobrecarga de trabajo, adaptarse al ritmo, dominar la tecnología, adaptar su enseñanza a los nuevos medios, trabajar en equipo, lidiar con el estrés y el duelo.

¿Cómo están las y los docentes?

31.7%, algo preocupados y ansiosos. 22% se encuentra con un alto nivel de estrés y con dificultades para descansar, 14.6% desanimado y sin ganas de trabajar. 12.2% desbordado entre el trabajo y la casa. Bien, 9.8%. 36.6% siente que no cuenta con suficientes herramientas para acompañar a sus estudiantes en este contexto. Las herramientas principales que se necesitan desarrollar están vinculadas a TICS, a gestión del tiempo y de las emociones.

Quisiera terminar con una cifra que para mí es contundente y abre un camino para la respuesta institucional: 63,4% siente que necesita algún tipo de soporte, escucha o acompañamiento emocional, 12.2% afirma que un familiar lo necesita. 24.4% no lo necesita. Creo que es importante estudiar este tema, de manera que podamos conocer cómo podría implementarse un sistema de apoyo emocional a docentes y sus familias que responda verdaderamente a sus necesidades.

En suma, algunas afirmaciones que quisiera dejar para la conversación: Las habilidades socioemocionales e interculturales son de nivel prioritario en el tiempo actual; los y las docentes necesitan y demandan apoyo emocional, esto requiere ser estudiado y atendido de manera contextualizada y oportuna, y finalmente, las instancias educativas locales, regionales y estatales deben reforzar su rol de soporte y acompañamiento a docentes y directivos, trabajar con ellos para crear las condiciones culturales, materiales, comunicacionales, anímicas para poder responder a la enorme tarea que hoy están asumiendo.

El rol del docente es hoy más que nunca el de acompañante y cuidador, y para que ello sea posible necesitamos un sistema educativo que cuide y acompañe a los y las docentes, con empatía y respeto.

Habilidades socioemocionales e interculturales para la educación

Por Ricardo Gálvez

¿Qué entendemos por habilidades socioemocionales e interculturales? ¿Se enseñan y aprenden estas habilidades de la misma manera en escuelas urbanas, rurales o aquellas en territorios indígenas?

¿Cómo construir un sentido a estas habilidades que ayude a impulsar el desarrollo de proyectos de vida significativos en las y los adolescentes, y que aporte al ejercicio de una ciudadanía democrática e intercultural en contextos en los que persiste la exclusión y la discriminación?

Según el Currículo Nacional de la Educación Básica “Educar es acompañar a una persona en el proceso de generar estructuras propias internas, cognitivas y socioemocionales, para que logre el máximo de sus potencialidades” (MINEDU, 2016, p.5). El desarrollo socioemocional, desde esta perspectiva, constituye uno de los procesos y propósitos fundamentales de la educación, y como tal, es determinante en la realización de las potencialidades de cada estudiante.

Aunque no existe un consenso internacional sobre su definición y contenidos, podemos decir, en términos generales, que el aprendizaje socioemocional refiere al proceso de adquisición y puesta en práctica de un conjunto de habilidades interpersonales (sociales) e intrapersonales (emocionales, comportamentales y de carácter), requeridas para desarrollarse plenamente en las relaciones humanas, en la escuela, en el trabajo y en el ejercicio ciudadano. Así, las HSE hacen referencia a un conjunto amplio y flexible -no universal– de capacidades o recursos que se desarrollan a lo largo de la vida y permiten a la persona construirse como autora y protagonista de su propia vida.

Las habilidades socioemocionales ayudan a las personas a entender y regular sus emociones, comprender las emociones de los demás, sentir y mostrar empatía por los otros, establecer y desarrollar relaciones positivas, tomar decisiones responsables y definir y alcanzar metas personales (Estefanía, 2018).

Desde la perspectiva del programa Horizontes, las habilidades socioemocionales son capacidades que permiten a la persona poder conocerse y regularse a sí misma, relacionarse con las demás personas y poder trazar horizontes para su proyecto de vida. Se manifiestan en patrones congruentes de pensamientos, sentimientos y comportamientos y se pueden desarrollar a través de experiencias de aprendizaje formal e informal.

Eveline Correa, del Instituto Alianza de Brasil, destaca que ser socioemocionalmente competente es un indicador de ajuste psicosocial, desarrollo saludable y calidad de vida de la persona, además de ser un importante predictor de la competencia académica.

En otras palabras, una/un estudiante que ha desarrollado sus habilidades socioemocionales tendrá más oportunidades para vivir mejor en todos los ámbitos de su vida, incluso el académico.

Según diversos estudios, como los realizados por Jennings y Greenberg, y Sutton y Wheatly (citados por Pertegal-Felices, Castejón-Costa y Martínez, 2011), existe una estrecha relación entre las competencias socioemocionales de las y los docentes y la efectividad y calidad de los procesos de enseñanza-aprendizaje, así como el desarrollo de conductas pro-sociales en las y los estudiantes.

Pertegal-Felices (2011) validaron una serie de competencias necesarias para el ejercicio docente vinculadas al área socioemocional. Entre ellas incluyeron la atención emocional a sus propios procesos internos (estado anímico, emociones, problemas personales, etc.), inteligencia intrapersonal (autoconocimiento y autorregulación), inteligencia interpersonal (vinculada a asertividad y trabajo en equipo), adaptación, manejo de estrés, humor y estabilidad emocional.

Asimismo, identificaron que existen ciertos rasgos de la personalidad que son valorados para el ejercicio docente vinculados a lo socioemocional, como ser una persona abierta, responsable, amable y extrovertida. Ahora bien, no podemos dejar de pensar la enseñanza y el aprendizaje de las habilidades socioemocionales sin pensar en el contexto sociocultural.

El Perú es un país pluricultural y asimétrico, en el que observamos cotidianamente dinámicas de discriminación, opresión, machismo y violencia en todos los ámbitos de vida (hogar, barrio o comunidad, escuela, redes sociales, etc.).

Según Irigoyen y Chávez (2019), este contexto no es coyuntural, sino más bien recurrente a toda la historia de la República del Perú.

Como han señalado diversos investigadores y ensayistas, lo recurrente durante toda la historia de la República es una proclividad a la división entre facciones y a la confrontación polarizada de opiniones, recorrida por ideologías y actitudes de discriminación, una subcultura de transgresión de las normas, y sentimientos profundos de odio que a veces amenazaron con la desintegración social”.

En este contexto histórico-social y cultural es que sostenemos que todo proceso educativo que busque ser verdaderamente liberador y que apunte a una formación integral en un marco de convivencia pacífica y democrática, requiere fomentar el aprendizaje de habilidades interculturales en los diversos actores educativos, de la mano con el desarrollo de las habilidades socioemocionales.

De poco servirá que una/un estudiante aprenda a ser asertiva/o, por poner un ejemplo, si mantiene una posición y comportamiento racista, machista o clasista.

Para el Ministerio de Educación (2016) se entiende por interculturalidad al proceso dinámico y permanente de interacción e intercambio entre personas de diferentes culturas, orientado a una convivencia basada en el acuerdo y la complementariedad, así como en el respeto a la propia identidad y a las diferencias.

Se parte de entender que en cualquier sociedad del planeta las culturas están vivas, no son estáticas ni están aisladas, y en su interrelación van generando cambios que contribuyen de manera natural a su desarrollo, siempre que no se menoscabe su identidad ni exista pretensión de hegemonía o dominio por parte de ninguna.

Así, el enfoque intercultural tiene que ver con valores como el respeto a las identidades culturales, la búsqueda justicia y el diálogo intercultural.

Para el Ministerio de Cultura (2015) ser interculturalmente competente implica contar con un conjunto de habilidades, conocimientos y actitudes que le permite a una persona comunicarse e interactuar apropiadamente con personas de diferentes culturas.

Implica el aprendizaje de nuevos patrones de comportamiento, aprender a mirarse y mirar a las/los otras/os con respeto y adquirir capacidades para aplicarlas en interacciones de carácter intercultural.

El propósito de desarrollar competencias y habilidades interculturales es formar ciudadanas y ciudadanos que asuman la diversidad cultural en forma positiva, respetando y valorando todas las culturas, etnias y grupos culturales que conviven en un territorio, desarrollando diálogos horizontales y relaciones armoniosas.

La orientación intercultural en los centros educativos es clave, en contextos de diversidad, para favorecer la motivación y mejorar los aprendizajes de las y los estudiantes, particularmente en el caso de quienes pertenecen a grupos sociales vulnerables y enfrentan una situación de discriminación y desigualdad históricamente aprendida (Repetto, Pena, Mudarra y Uribarri, 2007).

Así, los programas de orientación intercultural para el desarrollo personal y social se caracterizan, entre otros aspectos, por fortalecer la identificación con el grupo cultural (o pueblo originario en caso de las comunidades indígenas), desarrollar la autoestima individual y colectiva e implicar a las y los estudiantes en actividades significativas que, contextualizadas, ayuden a reducir las brechas y la posibilidad de exclusión social (Repetto y Pena,
citados por Repetto et al, 2007).

Integrando las habilidades socioemocionales e interculturales: Un ejercicio creativo

Tomando en cuenta lo expresado en la lectura 2 y sobre la base de la propuesta de Habilidades Socioemocionales del Programa Horizontes, realizamos un ejercicio creativo de integración de estas habilidades con las habilidades interculturales, como una complementariedad imprescindible en la formación de ciudadanas y ciudadanos interculturales en los contextos de la educación secundaria rural.

El esquema de HSEI que se presenta a continuación se ha creado con inspiración en la iconografía Awajún y coloca en el centro la formación de ciudadanas y ciudadanos interculturales.

Decidimos trabajar el esquema creativa y lúdicamente, explorando diversas formas de colocar las HSEI en la iconografía escogida, con la intención de buscar entrar en diálogo con la vibración y el movimiento que producen las líneas de la iconografía Awajún. Haciendo este ejercicio lúdico, es como nos encontramos con la imagen de un ave.

El símbolo del ave emergió del proceso y nos trajo una serie de metáforas que enriquecieron nuestra comprensión sobre los temas que estamos abordando: ideas e imágenes a las que difícilmente hubiésemos llegado mediante un ejercicio meramente racional y lógico.

La imagen resultante, que mostramos abajo, nos evoca el cuerpo de un ave en movimiento. La base del ave (las patas, las raíces, el cable a tierra) representa el sentido de comunidad y la conciencia social, histórica y ambiental. El centro (el torso, el corazón, el propósito) representa la ciudadanía intercultural. El rostro (sus ojos, su cerebro, su olfato, oído y gusto) representa la identidad cultural.

Las alas, aquello que permite el movimiento y el vuelo, representan la creatividad, la autoconfianza, el autoconocimiento, la autorregulación, el pensamiento crítico, la toma de decisiones, el trabajo en equipo y el diálogo intercultural. Sostenemos que es fundamental que cada comunidad educativa realice su propia contextualización y re-creación conceptual y estética de las habilidades que considera prioritario enseñar en su contexto cultural específico.

Esquema de Habilidades Socioemocionales e Interculturales identidad cultural

Que es fundamental, al mismo tiempo, poner a dialogar la teoría académica o científica con el propio saber local, popular y ancestral, con el foco siempre en las necesidades de las y los estudiantes.

En el campo de la experiencia, tanto lo racional, como lo espiritual, lo simbólico, lo verbal, lo sensorial (lo sonoro, lo visual, etc.) constituyen formas complementarias de comprender el mundo y consideramos central, para asegurar que toda propuesta pedagógica sea pertinente, promover este diálogo de saberes.

Como paso final de nuestro ejercicio de contextualización creativa decidimos, en lugar de proponer una definición cerrada de las habilidades presentadas en el esquema, colocar algunas palabras o conceptos clave que consideramos centrales en cada una de estas habilidades, agregando además algunos ejemplos concretos.

Identidad Cultural

Pertenencia, raíces, etnia, cosmovisión, identidades (el propio nombre, el género, la edad, el oficio, el grupo cultural, etc.), autoestima colectiva, orgullo étnico, re-significación y transformación permanente.

Ej.: La/el estudiante no esconde ni se avergüenza de sus raíces culturales, sociales y/o familiares, por el contrario, habla naturalmente de ellas en los diversos grupos sociales donde participa. No se siente menos ni más que nadie por sus rasgos fenotípicos (color de piel, altura, contextura, etc.), por su lengua/forma de hablar ni por otras características.

Sentido de comunidad

Pertenencia, cohesión, solidaridad, visión común, buen vivir, territorio, lazos, tejido social, raíces, redes, identidad cultural, influencia, conexión emocional compartida.

Ej.: La/el estudiante siente que no está sola/o, que pertenece a una o varias comunidades (territoriales, virtuales, etc.) con las que comparte horizontes comunes e interacciones recíprocas y solidarias. En la vida cotidiana, ayuda y se deja ayudar por sus pares. Considera las repercusiones de sus acciones en el colectivo.

Trabajo en equipo

Cooperación, trabajo colaborativo, reciprocidad, ayni, comunidad, liderazgo, comunicación asertiva, resolución de conflictos.

Ej.: La/el estudiante disfruta de trabajar con otras/os, o bien liderando procesos, o colaborando activamente con los liderazgos de sus compañeras/os. Se siente cómoda/o asumiendo distintos roles dentro de un equipo. No le teme al conflicto, por el contrario, lo reconoce como propio de la vida humana y como oportunidad de cambio y crecimiento.

Pensamiento crítico

Reflexión, autocrítica, pensamiento disruptivo, curiosidad, duda, análisis lógico y costo-beneficio, capacidad de preguntar y preguntarse, autonomía, libertad.

Ej.: La/el estudiante busca opinar informadamente, valora reflexionar con sus pares sobre las cosas que pasan dentro y fuera de la escuela. No teme expresar sus discrepancias con sus pares y/o profesoras/es.

Creatividad

Empoderamiento, transformación, agencia, apertura a la experiencia, imaginación, pasión, disciplina, perseverancia, pensamiento disruptivo, flexibilidad, productividad, emprendimiento, capacidad lúdica, disfruta, autoestima.

Ej.: La/el estudiante disfruta imaginando y creando proyectos individual y colectivamente, se pregunta constantemente por otras formas de hacer las cosas. No se rinde fácilmente ante los obstáculos, se permite el error.

Autoconfianza

Voz, autoexpresión, autoestima y autoestima colectiva, autoeficacia, empoderamiento, diálogo interno, motivación intrínseca, seguridad, soltura.

Ej.: La/el estudiante se expresa y actúa con seguridad, cuida su cuerpo, reconoce su potencial y logra auto-motivarse. Aprende a mantener un diálogo interno (consigo misma/o) positivo, no se autocalifica despectivamente. Reconoce sus logros y los incorpora en su autoconcepto.

Autoconocimiento

Introspección, revisión permanente, emociones, pensamientos, miedos, deseos, contradicciones, mundo interior, identidades, personalidad, mandatos socioculturales, corporalidad, sexualidad.

Ej.: La/el estudiante reconoce sus fortalezas y también sus áreas de mejora. Frente a una situación o conflicto, identifica lo que siente y piensa al respecto. Logra diferenciar lo que su familia y la sociedad espera de ella/él, de lo que verdaderamente desea para sí misma/o. Reconoce y acepta su orientación sexual e identidad de género.

Autorregulación

Manejo de emociones, análisis del entorno, autoevaluación, introspección, motivación intrínseca, adaptación, asertividad, tolerancia a la frustración, modelación de impulsos.

Ej.: La/el estudiante reacciona de manera adecuada y proporcional a las distintas situaciones, expresa sus emociones de manera asertiva, no las reprime, identifica y comunica cuando necesita ayuda, etc.

Diálogo Intercultural

Escucha activa, comunicación asertiva, respeto y valoración de la diversidad cultural, curiosidad, resolución de conflictos, disposición de aprender de las demás personas.

Ej.: La/el estudiante no emite prejuicios sobre personas diferentes a sí misma/o, se muestra curiosa/o hacia nuevas personas y culturas, se pone en el lugar de sus pares, valora los saberes de las culturas diferentes a la propia, asume una relación horizontal y respetuosa con los diversos actores con los que se relaciona, etc.

Toma de decisiones

Ética, autoconfianza, autorregulación, análisis del entorno, introspección, manejo de la incertidumbre, serenidad, responsabilidad, resolución de conflictos.

Ej.: La/el estudiante identifica lo que siente y piensa en relación a una decisión que debe tomar, evalúa pros y contras, así como riesgos, oportunidades y consecuencias en el corto, mediano y largo plazo. Asume los errores como parte del aprendizaje y reconoce la necesidad de tomar decisiones desde la serenidad y la calma, no durante situaciones de crisis. Toma una posición ética frente a sus decisiones, tomando en cuenta los efectos de sus decisiones en las/los demás.

Conciencia social, histórica y ambiental

Empatía, solidaridad, justicia social, memoria, paz, raíces, cosmovisión, pertenencia, respeto y cuidado por toda forma de vida.

Ej.: La/el estudiante se muestra sensible a la realidad de su comunidad, en particular hacia las situaciones de injusticia. Se pregunta por la realidad actual y busca entender sus causas históricas. Considera en sus proyectos la relación el medio ambiente, busca el desarrollo de su comunidad, etc.

Actividad de la Unidad 1

La Actividad de la Unidad 1 “Mis habilidades socioemocionales e interculturales (HSEI)” se llama Un espejo en el que mirarme. La puedes encontrar a continuación:

Autoevaluación de la Unidad 1

La guía de autoevaluación de la Unidad 1, “Mis habilidades socioemocionales e interculturales (HSEI)”, la puedes descargar de aquí o encontrarla a continuación:

Material de Apoyo

La Unidad 1 “Mis habilidades socioemocionales e interculturales (HSEI)” también incluye como material de apoyo un conjunto de Fichas de habilidades socioemocionales e interculturales que puedes descargar aquí.

¡Recuerda no perderte la Unidad 2 la próxima semana!

Puedes revisar las unidades anteriores aquí.

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