La pobreza afecta a millones de personas a nivel mundial. Este fenómeno multidimensional imposibilita el desarrollo integral de las personas en un ambiente que cuente con condiciones básicas para llevar una vida digna. En el mundo, contamos con un índice de pobreza que se ha mantenido durante los últimos veinte años. 

Sin embargo, durante el año 2020, a raíz de la pandemia por COVID 19, se ha visto afectada la línea de tendencia de pobreza tanto a nivel mundial como en el Perú. Este contexto de emergencia ha generado una serie de dificultades como la recesión económica mundial la cual viene revirtiendo las tendencias de reducción de la pobreza. Ello, a su vez, ha evidenciado la desigualdad social en la que vivimos, principalmente en los países de América Latina y el Caribe.

Situación de la pobreza en Perú

Actualmente en el Perú, según el INEI, somos 32 millones 626 mil 948 habitantes, siendo el séptimo país más poblado de América. Del total de habitantes, contamos con un 2.9% de habitantes que se encuentran en situación de pobreza extrema. Siendo ello un total de 942 mil 370 personas cuyo gasto per cápita no cubre una canasta básica (solo alimentos) valorizada en 187 soles.

Por otro lado, contamos con un 17.3% de habitantes, equivalente a 5 millones 621 mil 723 personas que se encuentran en situación de pobreza. Ello quiere decir que sus gastos cubren el costo de la canasta básica de alimentos, pero no la canasta básica de alimentos, bienes y servicios.

En ese sentido, en el Perú, contamos con una tasa de pobreza monetaria del 20.2%.  Ello supone que 6 millones 564 mil 93 personas tienen un gasto per cápita mensual que no cubre el costo de la canasta básica. La cual se compone tanto por alimentos, como por bienes y servicios valorizada en 352 soles mensuales. 

Así también, encontramos que gran porcentaje de la población no logra satisfacer todas las necesidades básicas para lograr una vida digna. Siendo Loreto, con un 52.43%, el departamento con mayor población con al menos una necesidad básica insatisfecha. Contrario a ello, encontramos que Tacna únicamente cuenta con el 7.48%  de población en la misma situación.

¿Cómo la COVID 19 ha impactado en los índices de pobreza en nuestro país?

La pandemia por la COVID 19 ha impactado negativamente en nuestra economía. Principalmente la pobreza monetaria que, según un estudio del INEI (2021) el año 2020 afectó al 30.1% de la población. Esta se incrementó en 9,9 puntos porcentuales a comparación del año 2019. Este aumento se debe tanto al Estado de Emergencia Nacional, al aislamiento social obligatorio y a la paralización de las actividades económicas en todo el país. 

El contexto de emergencia vivido debido al COVID 19 ha puesto de manifiesto las desigualdades sociales en las que vivimos actualmente. El Perú, al ser un país diverso tanto cultural, lingüística y socialmente, mantiene diversas brechas importantes por atender que varían dependiendo del territorio. Y es que es importante destacar que, la pobreza monetaria varía según el área geográfica dónde se encuentre la persona.

Es por ello que esta situación afectó principalmente al área rural de nuestro país. Siendo que el 13.7% de la población en pobreza extrema se encuentra justamente en ámbitos rurales. Así también, es evidente la variación entre el ingreso per cápita para cada región de nuestro país y por dominio geográfico.

El INEI (2020), a partir de la ENAHO 2019-2020, nos muestra que el costo de la canasta básica según el ingreso per cápita mensual varía según la región natural. Se evidencia en primer lugar que el ingreso per cápita en la Costa es más elevado a comparación de la Sierra y la Selva. Así también, la variación entre los años 2019 y 2020 es de 2,3 en la Costa, 1,7 en la Sierra y 2,4 en la Selva. Siendo, por tanto, la Selva la región natural más afectada en cuanto al ingreso per cápita mensual.

Pobreza y educación: situación actual

Durante el año 2020 y 2021, se ha evidenciado un crecimiento en el índice de pobreza en nuestro país. Ello afecta directamente a la infancia, niñez y adolescencia y su desarrollo integral. Esto pues provienen de familias cuyos ingresos no permiten el acceso a diferentes oportunidades.

Según UNICEF (2020), la pobreza monetaria en niñas, niños y adolescentes peruanos incrementaría de 26.9% en el 2019 a 39.9% en el 2020. Se estima, además, que 1.2 millones de menores de edad caigan en pobreza el año 2020, siendo los más afectados los hogares rurales aumentando de 47.3% el año 2019 a 62.3% el año 2020.

Entre las consecuencias que viene ocasionando la pandemia es el poco acceso a la escolaridad. Esta situación podría ser perjudicial para millones de niños, niñas y adolescentes peruanos ya que la educación es un proceso fundamental para revertir situaciones de pobreza y alcanzar un mejor nivel de vida. Esto pues, como sabemos, el acceso a una educación de calidad y pertinente permite el desarrollo de ciudadanos y ciudadanas competentes, democráticos, resilientes y capaces de enfrentarse al mundo que tienen enfrente.

Acceso a la educación de niños, niñas y adolescentes

El Estado de la población peruana 2020, informe realizado por el INEI, nos presenta que el 31.0% de la población menor de 5 años de edad se encuentra en situación de pobreza. Situación alarmante pues la infancia es un momento determinante para el desarrollo de competencias, capacidades y conocimientos que permitirán el aprendizaje en posteriores etapas de desarrollo. 

Por otro lado, la tasa de asistencia en educación primaria de niños y niñas pobres entre 6 a 11 años fue de 89.1%. Y la tasa de asistencia a la educación secundaria de pobres entre 12 a 16 años fue de 77.8%. Siendo que el 35.1% de pobres de 15 años a más, únicamente estudiaron un año de educación primaria o no contaban con ningún nivel de educación. (INEI, 2020)Encontramos así una diferencia entre el acceso a la educación básica regular por condición de pobreza. Al comparar el acceso entre el año 2019 y 2020, encontramos que las cifras varían en los tres niveles educativos. Y, es aún más evidente la diferencia entre condición de pobreza pues la población no pobre cuenta con mayor acceso a los tres niveles educativos. Ello sin considerar el factor pandemia que, como hemos mencionado, agravó la situación de accesibilidad a la escolaridad. Afectando principalmente a la población pobre de nuestro país.

Objetivo de Desarrollo Sostenible 1: Un desafío vigente

Las Naciones Unidas, propone a los Estados un gran reto: Poner fin a la pobreza en todas sus formas en todo el mundo. Este constituye el Objetivo 1 de la Agenda 2030 la cual pretende lograr un mundo sostenible y equitativo para todos y todas. Este objetivo que, como peruanos y peruanas estamos invitados a lograr, continúa siendo un desafío vigente para nuestra sociedad. Y es que, como país, hemos logrado -en cierta medida- algunas metas planteadas dentro de este objetivo.

Hoy, Día internacional para la erradicación de la pobreza, las y los invitamos a reflexionar sobre los desafíos que vivimos como país. Identificando y creando acciones para disminuir la tasa de pobreza para que todos y todas podamos acceder a una vida digna y con oportunidades para desarrollarnos equitativamente. ¿Cuáles serían aquellas iniciativas que ayudarían a que más personas puedan salir del estado de pobreza? Las y los invitamos a dejarnos sus comentarios.

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Estudiante de último año de la EP de Educación de la Universidad Antonio Ruiz de Montoya con especialidad en educación inicial. Actualmente realiza sus prácticas en el Instituto de Investigación y Políticas Educativas y es voluntaria en el Observatorio de la Educación Peruana.


Verónica Salas

Estudiante de último año de la EP de Educación de la Universidad Antonio Ruiz de Montoya con especialidad en educación inicial. Actualmente realiza sus prácticas en el Instituto de Investigación y Políticas Educativas y es voluntaria en el Observatorio de la Educación Peruana.

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